Televisión Social y nuevas formas de consumo

Hablar de consumo mediático hoy en día parece ser raro. Raro porque lo que consumimos a diario está variando y el menú mediático también. Con más lentitud que intención los medios desde dentro estamos ofreciendo una nueva carta a los comensales que a diario visitan nuestros “comedores”.

Sin ánimo de ponderar la sazón que le ponemos a nuestros contenidos ni si nuestros medios son o no medios fast food, quiero reparar en una de los grandes problemas que hoy tenemos desde dentro de los medios: qué tan fácil le hacemos a nuestros usuarios el recorrido por nuestra carta noticiosa.

Entendiendo el pensamiento y el comportamiento de los nuevos usuarios, que ya conocemos como Fans Up, y sus formas de consumo intersticial como lo denomina Roberto Igarza, me parece necesario hacer una pausa y reparar en el concepto de las multitudes inteligentes que Howard Rheingold explica y detalla en su libro Smart Mobs: The Next Social Revolution (Smart Mobs: La Próxima Revolución Social) (2002) que dicho sea de paso se ha convertido en uno de los pilares para comprender cómo entender una comunidad de usuarios.

Es en este punto en donde creo que estamos al debe desde los medios. Sí, porque somos somos capaces, en parte, de entender las multitudes inteligentes, pero no de articularlas en torno a un objetivo, por lo mismo no somos capaces de sacar el mayor provecho de las situaciones, lo que claramente va en contra de nuestro resultados.

Qué nos falta: nos falta capacidad de contextualizar nuestros programas, sea cual sea el formato que usemos, nos falta orientar a la audiencia a cómo compartir su experiencia de consumo, nos falta escuchar a la audiencia. Lamentablemente caemos en la programación y la publicación automática que asesinan la interactividad propia de los medios de hoy.

Un ejemplo claro es lo que sucede con Canal13 que hoy tiene dos programas en el horario prime que marcan tendencia y ganan en sintonía: Soltera otra vez y el nuevo reallity Pareja Perfecta.

Lamentablemente durante todo el espacio en que ambos programas están al aire no hay mayor interacción con la audiencia desde la cuenta oficial del canal, por ejemplo en Twitter, @canal13 en donde las últimas dos publicaciones fueron hechas hace dos días y lo peor una de las anteriores es de agradecimiento por la sintonía durante los Juegos Olímpicos.

Un ejemplo de un canal que sí lo está haciendo bien es Warner Channel, que no solo entrega información sobre sus programas, sino que a través de su cuenta en Twitter les deja a sus usuarios pequeñas píldoras de contenidos con lo que se encontrarán en el próxima edición del show.

Pero eso no es todo. Si ustedes se fijan bien en la imagen que está acompañando este artículo, sobre el logo del canal se encuentra el hashtag con el que los usuarios pueden compartir su experiencia de consumo medial. No sólo facilita esta práctica habitual sino que además la reconoce como de valor para la audiencia y la incorpora.

 

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